Todo Pasa, Nada Pasa, ¿Pasa?

2 min readphoto by Diego Marigno (2012)poetry

Veo todo pasar en frente mío, me encuentro en ese lugar donde nada sucede.

Donde no hay necesidad, o falta, pero tengo falta de todo sin tener nada. ¿O lo tengo todo y aun me hace falta?

Estoy sentado en esa silla mirando las caras de las personas que me miran de vuelta con una mirada extraña, me miran como si no me conocieran, como si fuera diferente, como si hubiera cambiado un poco simplemente porque ahora digo lo que pienso.

Nunca pensaron que podría pensar por mi propia cuenta, y ahora que lo hago no le encuentro sentido a nada. Me parece simple y gris la felicidad que ellos toman por felicidad, me parece aburrida y extraña; no entiendo cómo pueden vivir sus vidas sin preguntarse, sin tener esa maldita incesante necesidad de estar viviendo constantemente repasándolo todo en la mente, a la velocidad del pensamiento.

El pensamiento es tan rápido que puede situarme en cualquier galaxia del universo solo con pensarla, sin importar cuán lejos este. No entiendo cómo pueden vivir simplemente aceptándolo todo sin darle un significado, una forma, un sentido real más de aquello que nos dicen que tiene sentido pero que realmente no lo tiene.

Veo entonces a mis sentimientos irse con las miradas de todos los que me admiran, mis amores convertirse en olvidos, mis memorias convertirse en nada.

Veo todo lo que quiero y sin embargo no puedo agarrarlo, extiendo mi mano y trato con toda la fuerza que tengo restante pero no puedo, no puedo hacer nada, el amor se me va cada segundo y allí mismo vuelve. No se mantiene eterno cómo debería mantenerse pero cómo es, y todos los momentos se me van del agarre de mi respiración, no hay salida.

Estoy atrapado. Estoy atrapado en mi propia mente, por mis propios pensamientos, pudiendo ser libre solo con pensar en ello pero no haciéndolo por mediocridad, o por miedo, o quizás por el mero hecho de que si rompo libre entonces el amor se me escapara completamente y una vida sin amor ya no tendría sentido. Ser libre sería, irónicamente, dejar de serlo.

Veo palabras que pasan rápidamente por mi mente y aunque cada una tiene un significado propio este se pierde en uno mayor. Quiero dejar de verlo todo en palabras y concentrarme en sentimientos, en la sensación pura de estar vivo, que por más que trate, no logro que sea suficiente para satisfacerme.

Tengo una sed y una necesidad increíble pero todo pasa en frente mío, sin yo ser capaz de extender mi mano y tomar un poquito de amor líquido, o quizás en forma de plumas comestibles, o quizás amor de ese que no necesitas tomarlo sino que simplemente llega a ti.

Pero nada pasa, y todo pasa en frente de mis ojos pero nada se queda. Eternamente condenado a vagar en el desierto de la vida en busca de un oasis que no existe, que algunos dicen haber visto, pero que solo pocos realmente han tocado.

Estar en medio de ese calor y querer el frío de un poquito de agua congelada por la cara, de esa que te podría congelar la lengua si la sumerges demasiado tiempo en ella. Pero nada pasa, y todo pasa.

Me doy cuenta de que solo veo, y no puedo hacer más que mirar, allí, desde lejos, soñando cerca de los deseos que siempre soñamos.

El mundo entero se desvanece frente a mis ojos, y nada pasa, y todo deja de pasar.

SHARE THIS NOW
WRITTEN ON:
August 20th, 2012