Etéreo

3 min readphoto by Diego Marigno (2012)stories, poetry

Un sonido incesante puede ser suficiente para detectar intrusos.

Todo se repite, todo siempre se ha repetido, y el cantar de los pájaros lo puedes controlar con tu mente… así como el cantar de los pájaros te controla a ti.

Escúchales. Háblales. Son los Dioses dando sus conocimientos a los aires y a todo para que se impregne.

Son los pájaros que cantan a las 3 de la mañana en el medio de una tormenta, estáticos en el aire, justo afuera de tu ventana. Son los pájaros que si el sonido anterior mencionado no te hubiera sacado del sueño, nunca los hubieras escuchado, nunca te hubieras dado cuenta de lo bonito de su cantar. Tu corazón late fuerte y fervientemente, queriéndose salir por entre la piel de tu pecho.

Al abrir los ojos la luz es tan blanca y tan brillante que te ciega pero ahora ciego puedes ver todo más claro que nunca, puedes vez más allá que todo, que siempre.

Todo radica en los sueños, en el arte, en ese Amor que va desde lo más primitivo hasta lo más avanzado. Y los pájaros seguirán cantando y te darás cuenta de que no cantaban solo por cantar sino que cantaban por ti, y tú los escuchabas cantar por ellos. Entiéndelo. Tu realidad y la realidad de ellos es tan diferente que es idéntica. Te hablaban directamente y no les prestabas atención, estabas escuchando sin escuchar realmente. ¿No entiendes lo que dicen?

Dicen todo lo que quieres y todo lo que no quieres escuchar, dicen a la vida con su sublime trinar.

Y entonces poco a poco todo vuelve a repetirse, la energía corre por tus dedos, subiendo por tus brazos, llegando a tu cuello, a tu barriga, a tus pies, recorriendo todo tu cuerpo como miles de mariposas, revoloteando y chispeando en cada pelo y cada centímetro de tu piel.

La mente vuela y todo vuelve y nada vuelve y todo vuela y todo es nada, pero nada es todo. Estas en el evento, en el momento. Estas escuchando. Lo divino se está manifestando. El silencio es perfecto. Lo eterno te está hablando y te está dejando ser hablado.

Entras en esa locura temporal que no tiene fin y llegas al más grande de los éxtasis solo con la mente, esbozas una sonrisa… y lentamente cierras los ojos mientras te dejas llevar por esa inspiración que lo transciende todo y todos otra vez. Vuelves al sueño, con nuevos intrusos pero viejas enseñanzas que se te habían olvidado y ahora recuerdas.

Estas conectado con el alma de la vida y ella está conectada contigo. Hablas con tu subconsciente, con tus sentimientos, con el universo entero y con los pájaros, mientras no hablas con nadie realmente… el tiempo deja de ser tiempo y ahora solo existe gozo, ahora solo existe entendimiento de aquello que no entendías.

¿El significado de la vida?

¿El porqué de la vida?

¿El cómo de la vida?

Lo sabes todo, bueno, saber no sería tan correcto, pues realmente no lo sabes, pero lo sientes. Solo lo sientes… y eso es suficiente para dejarte llevar, para aferrarte eterna y poéticamente a esa felicidad efímera que no puede ser explicada, llegas a un pequeño nirvana personal que lo transciende todo. La energía te llena hasta que solo eres y eres y eres y no puedes dejar de ser.

Amor, miedo, sorpresa, ira, dolor, felicidad, todo se encuentra en un estado tan puro que se siente igual. Son la misma cosa, y lo acabas de averiguar.

Pocas, casi nulas cosas te vienen al pensamiento aunque te viene el universo entero. No necesitas pensamientos, no necesitas sufrimiento, solo ser. Y eres. Y todo es contigo. Y nada realmente lo es. Los límites son un concepto extraño, no puedes asir el concepto de estar limitado, no tienes límites, y no te enfocas en ello.

Sueñas. Respiras. Escuchas todo lo que puedes escuchar aunque no escuchas nada, solo blanco. Todos los colores, ningún color. Todos los sabores, ningún sabor. Todos los sonidos, ninguno realmente, y aquella voz que te hablaba sin hablar ahora te habla del Amor y del arte que debes expresar. Y la expresas. O tratas, al menos.

Y luego de algún tiempo que no puedes definir, poco a poco después de ese momento de locura etérea vuelves a la calma. Aunque no total, pues queda una extraña sensación de resaca, una pizca de divinidad, algo un poco extraño que mejor te dejo a ti explicar.

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WRITTEN ON:
November 21st, 2012